BPM, tonalidad y fraseo: lo básico para mezclar dos temas
Tres ideas separan una transición que nadie nota de una que vacía la pista.

Mezclar es hacer que dos canciones conversen durante unos segundos. Para eso necesitan coincidir en velocidad, en estructura y, preferiblemente, en armonía.
Iguala el BPM
Los golpes por minuto definen la velocidad. Ajusta el pitch del tema nuevo hasta que vaya a la par del que suena, de oído o con la sincronización del equipo.
Alinea el ritmo
Con la misma velocidad, haz que el primer tiempo de los dos caiga a la vez. Un bombo un poco fuera de sitio suena como un galope.
Respeta la frase
La música electrónica se organiza en bloques de 8, 16 y 32 tiempos. Empieza el tema nuevo al principio de un bloque, para que los cambios de los dos coincidan.
Combina la tonalidad
Los temas en tonalidades compatibles se mezclan sin choque. Muchos programas muestran la tonalidad en la rueda Camelot: los números vecinos combinan.
El ecualizador hace el resto
Dos líneas de bajo juntas embarran el sonido. Durante la transición, corta los graves de un tema y devuélvelos cuando el otro salga. Ese intercambio es la base de casi toda mezcla limpia.


