El interés compuesto, explicado con calma
El concepto más citado de las finanzas personales, sin atajos y sin promesas.

En el interés simple, el rendimiento se calcula siempre sobre el importe inicial. En el interés compuesto, se calcula sobre el importe acumulado, que ya incluye los intereses anteriores. Por eso se habla de intereses sobre intereses.
La fórmula
El importe final es igual al capital inicial multiplicado por uno más el tipo, elevado al número de períodos. En símbolos: M = C × (1 + i) elevado a t. El tipo y el tiempo deben estar en la misma unidad, como meses con un tipo mensual.
El tiempo es la variable más fuerte
Como el exponente es el tiempo, la diferencia entre los dos regímenes es pequeña al principio y crece con cada período. Eso explica por qué empezar pronto suele pesar más que el tamaño de la primera aportación.
La otra cara
La misma lógica vale para las deudas. Los intereses de la tarjeta de crédito y de los descubiertos también se acumulan sobre sí mismos, y normalmente con tipos mucho más altos que los de las inversiones conservadoras.


